Antes de entrar en materia me gustaría contar a los participantes de éste grupo quien soy. Mi nombre es Johanna Pérez, tengo 24 años y soy Psicóloga de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, situada en Bogotá, Colombia. El año pasado tuve mi iniciación como terapeuta reiki y éste año recibí el segundo alineamiento. Desde siempre me han gustado los animales.
Acerca de mi experiencia reiki debo mencionar que he atendido a algunos perros con excelentes resultados, incluso a uno de la calle, su mejoría ha sido evidente, sin importar si la terapia fue aplicada directamente o a distancia. En cuanto a la terapia comportamental diré que mi mayor experiencia ha sido con ratas de laboratorio, pues durante un año hice parte del equipo de investigación de mi universidad, dentro de la línea de economía conductual. Bueno, pero ya basta de hablar de mí, no me interesa alimentar a mi ego sino a mi espíritu, así que a lo que vinimos vamos.
Uno de los libros en los que basaré mis artículos será Reiki Esencial de Diane Stein, pero si consulto otra fuente prometo referirme a ella con cuanto detalle me sea posible para que los lectores puedan consultarla de primera mano.
Luego de revisar la práctica de reiki básica, es decir, aquella que se practica con el animal presente he decidido comenzar con algunas recomendaciones sencillas pero prácticas a la hora de tratar a un animal.
Creando Confianza
La confianza es un requisito indispensable a la hora de tratar un animal. Cuando
se le somete a alguna clase de maltrato antes de comenzar la terapia, los efectos
no serán tan benéficos o rápidos como se desearía.
Para quienes tienen o han tenido varios animales en casa, o para aquellos que son aficionados a “telenovelas animales” como el programa de Monkey World les será familiar la idea de que aunque dos animales sean de la misma especie, igual sexo e idéntica edad no son iguales.
Los animales, al igual que las personas, tienen diferencias en su comportamiento y en su respuesta a situaciones similares, cuando éstas diferencias se hacen constantes se puede hablar de personalidad, eso es precisamente lo que ocurre con los animales.
No sirve de nada comparar lo juicioso y diligente que es el perro de Pepita, que le trae y le lleva las chancletas (pantuflas), con el descontrolado perro de Fernando. Como pasa con las personas, la única comparación que se vale es con uno mismo, así que si van a comparar a un animal debe hacerse con él mismo, en otra época de su vida quizás, pero siempre con él mismo, porque cada animal es una criatura especial que debe ser respetada en su perfecta diferencia.
A partir de éste punto se puede concluir que la primera tarea del terapeuta reiki con animales es observar a su paciente.
Al contactar a la persona encargada del animal se debe crear un clima cálido, tanto con ella como con el paciente, ya que éste proceder permitirá que se abra el espacio para hacer las preguntas que la intuición dicte acerca de la conducta y de la condición del animal, por ejemplo ¿en dónde descansa durante el día?, ¿quién es su persona preferida en la familia?, ¿dónde toma el sol?, ¿cuál es su juguete favorito? y quizás la más importante de todas ¿cómo se comporta con los extraños?. Acerca de éste punto he tenido pacientes de varios tipos, desde el desconfiado y gruñón, hasta el desconocido completamente adorable. Por fortuna, hay tratamientos para todos.
Siempre, o casi siempre hay que tener en mente el hecho de que para la mayoría de nuestros pacientes seremos unos completos extraños y no todos los animales tienen la suficiente confianza en sí mismos, como para dejarnos entrar en su espacio personal rápidamente. Luego de averiguar con el dueño de la mascota o con el cuidador cuál es el temperamento del paciente se debe pasar a una observación directa, durante la que nos aseguraremos de mantener una distancia prudente, pero sin mostrar temor, mostrando respeto. Partiendo de la reacción del animal nos acercaremos a él o permaneceremos en nuestro lugar. La idea central de éste proceder es acostumbrar al animal a nuestra presencia. En éste punto es obligatoria la presencia de una señal de seguridad para el animal, como su hueso, su cobija o su dueño protector, todo depende de la conducta que muestre el animal. Si el animal se muestra manso después de que permanecemos cerca de él, podemos seguir acercándonos hasta lograr tocarlo. Ahora pasemos a los pequeños gruñones pero agradables.
En éstos casos nuestra mejor aliada será la paciencia, debemos esperar más que en otros casos hasta que el animal nos acepte en su espacio, entre más tiempo nos vea cerca de él, más rápida será la habituación, pero no debemos desafiarlo mirándolo a los ojos mientras estamos cerca, pues creerá que estamos por atacarlo, la idea es estar sin estar, que se acostumbre a nuestra presencia, que perciba que estamos allí para ayudarlo.
Cuando el tratamiento no de espera lo mejor es evitar tragedias y ayudad al animal. Lo que quiero decir es, protegerlo y protegernos. Si el animal ha intentado morder o aruñar a alguien es buena idea que la persona que cuida de él cubra su hocico y sus garras mientras hacemos la terapia, luego de esto el cuidador lo sostendrá en sus brazos y nosotros comenzaremos la terapia peinando el aura de la figura total, así el animal se beneficiará de la energía vital en el momento que más lo necesita. Pero también existe la alternativa de la terapia a distancia, de la cual hablaré más adelante.
Sea como sea, nuestro guía o nuestros guías nos soplarán al oído lo que debemos hacer, así que no hay mucho por lo que preocuparse. Durante la terapia es recomendable que quien sostiene al animal esté descalzo y que no cruce las piernas o los brazos, siempre que sea posible.
Al tocar al animal se debe evitar tocar a la persona que lo sostiene, pero para evitar la desconcentración, no hay otra razón trascendental. Al terminar se debe volver a pasar las manos por el aura de los dos, dueño / cuidador y animal. Si el animal estaba inmovilizado con un bozal o cuerda ésta debe ser retirada de inmediato, luego se debe premiar al animal con alguna actividad o pequeña comida, siempre que su estado se lo permita, esto para favorecer la asociación entre la sesión de reiki y un sentimiento placentero.
Espero que éstas líneas mantengan armoniosa su relación con los animales.
Estaré atenta a sus inquietudes, aspectos que deba mejorar y sugerencias,
por ello pongo a su disposición mi correo
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Johanna Pérez
Referencias: El programa Monkey World era presentado en el canal Animal Planet de Discovery, pero en la actualidad sale en National Geographic.